jardín desde cero: Consejos para iniciar

Un jardín desde cero bien planificado puede ser una fuente inagotable de satisfacción, pero es necesario reprimir ese deseo de colocar cualquier cosa sin planificar en el espacio “sobrante” al momento de plantar, debes pensar y decidir paso a paso.

 

Observar

Observa con atención tu espacio destinado a convertir en jardín sin perder de vista todo lo que lo rodea. Habrá perspectivas que quieras potenciar y otras que quieras ocultar.

Observa el sol y la manera en que incide en los distintos puntos de tu jardín, durante el día y ten en cuenta las estaciones del año.

Piensa en el uso que le darás a tu jardín, puede ser una estancia, un espacio verde o ser una especie de decorado.

 

 Traza un plano

Una vez que hayas observado bien y conozcas los pros y contras de tu terreno mide bien tu espacio disponible.

Dibuja un plano para ubicar los accesos a la parcela, la casa y las cosas que tenga cerca. Toma en cuenta las ventanas que dan a tu jardín y las vistas hacia el exterior que quieres resaltar.

 

Elige un estilo

¿Qué estilo te gustaría para tu jardín? Es el momento de pensar qué aire quieres darle a tu jardín, de identificar el estilo que refleje mejor tu personalidad, se adapte a tus gustos y sea coherente con la decoración de la casa. El estilo no solamente determina el aspecto general del jardín, sino también la forma de los espacios y el modo en que se relacionan unos con otros.

Los estilos modernos, son muy adecuados para espacios pequeños, se caracterizan por el predominio de las líneas geométricas y la sencillez del diseño, con pocos elementos, pero muy bien escogidos.

Los estilos rústicos suelen presentar un aspecto descuidado, informal, asilvestrado. También permiten crear pequeños jardines muy agradables.

Los estilos paisajistas, Solo funcionan realmente bien en espacios grandes. Exigen mucha dedicación, pero resultan espectaculares.

 

 Planifica la plantación

Es el último paso. Si tienes debilidad por una planta o grupo de plantas en concreto, búscales el lugar ideal para satisfacer sus necesidades de sol, luz y agua.

Ubica los árboles. Calcula el tamaño definitivo, la forma que tendrán, la sombra que arrojarán en cada época y si esto se ajusta a lo que quieres; valora si una vez adultos quitarán demasiada luz a alguna habitación de la casa, o las consecuencias del desarrollo de sus raíces.

Elige los arbustos. Contribuyen fuertemente a la estructura del jardín, ya que no solo forman pantallas y masas de distintos tamaños y densidades, sino que aportan color a lo largo del año mediante sus hojas, flores y bayas.

Escoge las vallas. Pueden ser macetas, arbustos tarimas según tu preferencia.